Sincroniza tus archivos con Dropbox
Déjame presentarte Dropbox, tu futuro compañero que te simplificará la vida tanto que no podrás salir de él ;) ...
Los sesgos cognitivos influyen fuertemente en nuestras decisiones, a menudo sin que seamos conscientes de ello. En este artículo, descubre una selección de sesgos para comprender mejor nuestras elecciones y comportamientos.
Pagar reduce el placer de comprar. Este « dolor de pagar » depende tanto del método de pago como del tiempo entre el consumo y el pago.
El miedo a perderse algo o a tomar una mala decisión que nos haga perder otra oportunidad potencialmente más satisfactoria.
Las personas tienen más probabilidades de elegir una opción cuando pueden escoger entre dos posibilidades en lugar de una opción de todo o nada.
Un diseño estético hace que un producto parezca más fácil de usar para los usuarios. Por lo tanto, será más utilizado, independientemente de sus funcionalidades.
Tendemos a querer mantener cierta armonía entre nuestras actitudes, hábitos y preferencias. Por lo tanto, buscamos constantemente evitar cualquier disonancia.
Tendemos a preferir cosas que son fáciles de entender o usar.
Formular una intención precisa sobre cómo lograr un objetivo puede duplicar o incluso triplicar tus posibilidades de alcanzarlo.
El principio de la maldición del conocimiento es un sesgo cognitivo que dificulta que alguien que conoce bien un tema se ponga en el lugar de alguien que no lo conoce.
Ante una gama de productos alineados uno al lado del otro, tendemos a preferir el que está en el centro.
Una vez que nos comprometemos públicamente con algo o alguien, tendemos a mantenerlo para parecer coherentes.
Las imágenes tienen un impacto inmediato y duradero mayor que las palabras en nuestra memoria.
Tendemos a comprender y recordar mejor el lenguaje metafórico, ya que apela a nuestra imaginación mental.
El valor del precio percibido explica cómo el precio de un producto puede no basarse en su valor real, sino en la percepción del cliente.
La aversión a la pérdida describe nuestra tendencia a dar más importancia a una pérdida que a una ganancia equivalente. Perder algo nos afecta más que el placer de ganar lo mismo.
El principio de reciprocidad se basa en el hecho de que tendemos a devolver lo que recibimos. Cuando alguien nos da algo, sentimos de forma natural la necesidad de corresponder.
El sesgo atencional se refiere a nuestra tendencia a prestar más atención a ciertos elementos que a otros, según nuestras expectativas, emociones o experiencias.
La paradoja de la elección explica que cuanto más opciones tenemos, más difícil es elegir, lo que puede generar frustración, indecisión o incluso renunciar a decidir.
El sesgo de confirmación es nuestra tendencia a buscar, interpretar y recordar la información de manera que confirme nuestras creencias existentes.
Déjame presentarte Dropbox, tu futuro compañero que te simplificará la vida tanto que no podrás salir de él ;) ...